domingo, 20 de octubre de 2013

La meditación y la salud

Extracto del libro "Aprenda a meditar" de Eric Harrison

La meditación es un estado mental tranquilo y alerta; el cuerpo está relajado y la mente concentrada. 
Los pensamientos quedan a un lado y nos sentimos en armonía con las sensaciones del momento. 
La relajación, en cambio, se da cuando la mente va de un lado a otro, entre el sueño, la fantasía y el pensamiento.
Podemos estar medio despiertos y no saber lo que estamos pensando. Es un estado agradable, pero fuera de control. 

Aprender a relajarse conscientemente y hacerlo con rapidez, en cualquier situación, es el primer paso para la meditación.
Estar más relajado cada día es enormemente valioso para nuestra salud.  La meditación nos lleva un paso más adelante y hay cientos de estudios médicos que respaldan la pretensión de que la meditación es buena para la salud. Los que aparecen a continuación son los descubrimientos más comunes. 

 1) La meditación relaja la tensión muscular. Esto alivia el dolor automáticamente, aumenta la movilidad permite que el cuerpo se relaje. La respiración, los fluidos corporales y los impulsos nerviosos fluyen con libertad. 

2)La meditación disminuye la presión arterial alta. Cuando la tensión muscular se afloja, el cuerpo se vuelve más flexible y el corazón no tiene que bombear con tanta fuerza para enviar la sangre a través de venas y arterias.

3)La meditación estimula el sistema  inmunológico y la producción de glóbulos blancos. El sistema inmunológico se resiente cuando el cuerpo está en tensión. El proceso de curación funciona mejor cuando el cuerpo está relajado o durmiendo. La meditación acelera el tiempo de recuperación después de una enfermedad o una operación. 


4)La meditación abre los conductos respiratorios cerrados.  Resulta particularmente buena para  personas asmáticas y alérgicas (fiebre del heno). 

5)La meditación aumenta la circulación de la sangre hacia el aparato digestivo, la piel y el cerebro. Cuando estamos en tensión, el sistema digestivo se nos cierra y el torrente sanguíneo se dirige a los grandes músculos responsables del reflejo «hacer frente o escapar».. 
El flujo de sangre hacia la piel y las extremidades se puede experimentar como una agradable sensación de cosquilleo cuando nos relajamos. 




6)La meditación tiene efectos drásticos sobre la actividad hormonal. Se trata de un descubrimiento complejo que todavía requiere una interpretación más ajustada. Obviamente, las hormonas relacionadas con la tensión disminuyen durante la meditación. 

7) La meditación equilibra la actividad de los hemisferios izquierdo y derecho. Cada uno de los hemisferios del cerebro gobierna la coordinación motora del lado opuesto del cuerpo. Si un hemisferio es activo en exceso, el cuerpo puede tender a estar ligeramente inclinado, torcido o desequilibrado, lo que naturalmente crea tensión física. 
Las personas ansiosas tienden a tener o sentir nudos por todo el cuerpo. 

8)La persona que practica la meditación es capaz de pensar con claridad al tiempo que mantiene sus respuestas emocionales.

 Muchas personas expresan el temor de que la meditación sea tan sólo un escape a la realidad. Está claro que cuando nos relajamos el mundo parece diferente, pero los cambios en el status quo pueden ser desconcertantes, aunque sean positivos. Si usted se mantiene calmo en una crisis, tal vez se pregunte «¿Me estoy volviendo frío e insensible?». 
Si «estar en contacto con la realidad» es preocuparse por cosas que todavía no han sucedido, inquietarse por cosas que no se pueden cambiar o reaccionar con pánico ante sucesos diarios, entonces la respuesta es «sí», la meditación es un escape a todo eso.