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sábado, 4 de abril de 2015

Premios Parabatais

Después de mucho tiempo de inactividad en mis blogs, vuelvo para entregar el premio "Parabatais" que me fue otorgado muy generosamente por +Francisco Moroz  desde su hermoso blog "Abrazo de libro". Donde se pueden apreciar entre muchas otras genialidades, sus magníficas sus letras...y a quien le otorgo el premio Dardos que deseaba. Muy merecido!



Por ello quizá y solo por ello,

se llenen nuestras almas de recelos,
nuestra cabeza de miedo, enloqueciendo de prisas.
Queremos bebernos raudos la savia que nos habita.

La hierba ya no veré nacer en tierras yermas,
ni los prados verdear, ni flor ni fruto.
No presentiré a los que me sigan,
ni a los que ahora acompañan el terrible luto.

Francisco cuenta que "Los Parabatais" son un par de guerreros que luchan como compañeros durante toda la vida, les une un juramento que los liga en vínculo indestructible.. sólo la muerte puede hacer que se separen.


Las normas de este premio, para los que las quieran acatar, son:

*Añadir tu premio al blog
*Nominar otros 10
*Avisarles
*Y si queréis, solo si queréis, haceros seguidores de quién os nomina.

Muchas gracias Francisco por el reconocimiento y procedo encantada de compartirlo con algunos de mis amigos blogueros a los que admiro y extraño mucho!

Pero...como inesperadamente acabo de recibir también este premio de parte de +Tulkas Hammer Pain , desde su blog "Donde los valientes viven eternamente".. amigo al que ya se lo había otorgado a continuación, puedo entregarlo a 10 Blogueros mas!

Muchas gracias por recordarme amigo!!!!!! +Tulkas Hammer Pain

Va con mucho cariño para:
(Y se me quedan muchos en el tintero...)
+Gema Avefénix "Ave Fénix" 
+Enrique Carratalá "Blog Personal"
+María Eugenia Marínez Garcés  "Horizonte femenino"
+Ainhoa Núñez Reyes  "La mejores cosas suceden cuando menos te las esperas"
+Tulkas Hammer Pain  "Donde los valientes viven eternamente"
+Graciela Marta Alfonso "Hilo de Ariadna Grace"
+Mirta Ester Castillo "Arte +"
+Cristina Pernas García "Mujer después de los 40"
+Gerard foz bosch "Gerard Foz, El rincón perdido"
+Ana I. Sanso "Hadas suburbanas"
+Amparo Muñoz "Alma de silencio"
+Sonia Le Lo "Bitácora de fotografía"
+Hanna Xesco "Desnudando sensaciones"
+Tramos Romero "Bolboreta laberinto caótico"
+Alejandra Sanders "Cuentos de Terror y profecías"
+Susana fadón "Suxana le blog"
+Alberto Osvaldo Colonna Pirilla "El paraíso o el infierno"
+Rubén Lara Conde "Películas de terror"
+Gregorio Garcia Alcalá "El blog de Rasputín rojo"
+carlos javier nuñez vazquez  "Redes sociales"
+María Pilar  "Retazos de vida"
+Juanan G.C. "Que glamour hay en esto?"
+Josetxu Idem "Talco negro"
Y en especial para +Alfmega marin y su "Esse Imaginaria" donde despliega sus alas y nos deleita con sus incomparables letras, ahora también plasmadas en su maravilloso libro "Esse Imaginaria"

Espero haber contado bien.. ;) Muchas gracias a TODOS los amigos blogueros por tantos lindos momentos compartidos. Un fuerte abrazo a cada uno!!


sábado, 14 de junio de 2014

"La fuerza de creer" Wayne Dyer (Última parte del extracto)

Mi experiencia del perdón


En 1974, una colega de la universidad me ofreció un puesto en el Sur. Cuando decidí aceptarlo, llamé primero a la enfermería en la que según mi primo, había estado mi padre. Allí me comunicaron que Melvin Lyle Dyer había muerto de cirrosis hepática y otras complicaciones hacía diez años, y que su cadáver había sido trasladado a Biloxi (Misisipí). Columbus está a unos trescientos veinte kilómetros de Biloxi. Fue entonces cuando me di cuenta de que todo había acabado. Decidí que al finalizar mi visita a la universidad completaría mi viaje y haría todo lo necesario para poner punto final a ese capitulo de mi vida. Todavía tenía esperanzas de encontrar alguna respuesta a este asunto sin resolver. Sentía curiosidad por saber si mi padre había dicho a los responsables del hospital que tenía tres hijos, y si nuestros nombres figuraban en el certificado de defunción. Pretendía hablar con sus amigos en Biloxi para descubrir si él nos había nombrado alguna vez. ¿Habría intentado averiguar en secreto cómo les iba la vida a su ex-esposa y a sus hijos? ¿Le importaba algo? ¿Habría tenido una capacidad de amar que tal vez había ocultado? Lo que más me interesaba era saber cómo se las había arreglado para dar la espalda a su familia durante toda una vida. Buscaba constantemente una muestra de afecto que pudiera haber dejado, y sin embargo, mi odio con respecto a su comportamiento de aquellos años seguía obsesionándome. A mis treinta y cuatro años, me sentía controlado por un hombre que había muerto hacía una década. Alquilé un coche nuevo, quiero decir flamante, para dirigirme a Biloxi.
El cuenta kilómetros sólo marcaba un número: doce. Cuando me disponía a sentarme al volante y a colocarme el cinturón advertí que faltaba el cinturón del acompañante. Salí del coche, desmonté el asiento y de pronto apareció, pegado al suelo del coche con cinta aislante, con la hebilla cubierta de plástico y una goma. Desprendí la cinta y el plástico, y encontré una tarjeta comercial metida en la hebilla. Decía: «Hostal Candlelight... Biloxi, Misisipí», y contenía unas flechas que indicaban el camino. Aquello me resultó extraño, pues el coche no había sido utilizado por nadie antes de que yo lo alquilara. De todas formas, me guardé la tarjeta en el bolsillo de la camisa. Llegué a los alrededores de Biloxi a las 4:50 de la tarde de un viernes y estacioné en la primera gasolinera que vi, para telefonear desde allí a todos los cementerios de Biloxi. En la guía aparecían tres. En el primero comunicaban y en el segundo no contestaban, así que marqué el tercer número, que era el menos singular de la lista. En respuesta a mi pregunta, una voz de hombre ya mayor de 20 me dijo que iba a comprobar si mi padre estaba sepultado allí. Tardó unos diez minutos, y cuando ya me disponía a tirar la toalla, colgar y esperar hasta el lunes por la mañana para proseguir mis averiguaciones, el hombre regresó y pronunció las palabras que ponían fin al viaje de toda una vida: -Sí -dijo-. Su padre fue enterrado aquí. Y me dio la fecha de su inhumación. El corazón me latía con fuerza por la emoción. Le pregunté si me sería posible visitar la tumba esa misma tarde. -Por supuesto, si cuando se marche es tan amable de volver a colocar la cadena de la entrada, puede venir cuando guste -me contestó. Y antes de que pudiera preguntarle cómo llegar al cementerio, añadió: -Su padre está enterrado junto a las tierras del Hostal Candlelight. Cualquiera en la gasolinera podrá indicarle cómo llegar a él. Temblando, alargué la mano hacia el bolsillo de la camisa y eché una ojeada a la tarjeta y a las flechas. Me hallaba a tres manzanas del cementerio.

Cuando finalmente me encontré delante de su lápida leyendo MELVIN LYLE DYER, me quedé paralizado. Estuve dos horas y media conversando con mi padre por primera vez. Grité sin pensar en si había alguien a mi alrededor. Y hablé en voz alta, exigiendo respuestas a una tumba. A medida que el tiempo transcurría, empecé a experimentar una profunda sensación de alivio y me tranquilicé. La calma reinante era tan sobrecogedora que llegué a pensar que mi padre estaba a mi lado. No le hablaba a una lápida. De alguna manera me hallaba en presencia de algo que no podía, ni puedo explicar. Reanudando aquel monólogo, dije: «Siento como si de algún modo me hubieran traído aquí hoy, e intuyo que usted ha tenido relación con ello. Desconozco su papel, si es que lo tiene, pero estoy convencido de que ha llegado el momento de dejar a un lado la rabia y el odio que tanto me han hecho sufrir durante estos años. Quiero que sepa que a partir de este momento, todo ello se ha desvanecido. Le perdono. No sé qué le impulsó a llevar su vida como lo hizo. Estoy seguro de que habrá pasado por momentos de desesperación, sabiendo que tenía tres hijos a los que nunca volvería a ver. Sea lo que fuere lo que ocurría en su interior, quiero que sepa que ya no le odiaré. Cuando piense en usted, lo haré con amor y compasión. Me estoy desprendiendo de todo ese desorden que existe en mí. En el fondo, sé que sólo hizo lo que podía hacer según las circunstancias de la vida en ese momento. A pesar de que no recuerdo haberle visto nunca y de que mi deseo más ferviente era conocerle en persona y escuchar sus propias palabras, no permitiré que esos pensamientos me impidan sentir el amor que ahora tengo por usted». Aquel día, delante de la solitaria lápida al sur de Misisipí, pronuncié palabras que nunca he olvidado, porque marcaron mi forma de vivir a partir de entonces: «Le envío mi amor... Le envío mi amor... De todo corazón le envío todo mi amor». En un momento de pureza y honestidad experimenté el sentimiento de perdón por el hombre que había sido mi padre y por el niño que yo había sido y que tanto había deseado conocerlo y amarlo. Me invadió una sensación de paz y purificación totalmente nueva para mí. Aunque en ese instante no era consciente de lo que me estaba sucediendo, aquel sencillo acto de perdón iba a significar el comienzo de una nueva dimensión en mi vida. Estaba en el umbral de una etapa de mi vida en la que iba a verme rodeado de unos mundos que nunca hubiera imaginado en aquellos días.

Cuando regresé a Nueva York empezaron a producirse una serie de milagros. Escribí Tus Zonas Erróneas con cierta facilidad. Un agente literario apareció en mi vida en el momento justo y bajo unas «extrañas» circunstancias. Tuve una entrevista con un directivo de la editorial T. Y. Crowell, y al cabo de unos días me comunicaron que iban a publicar mi libro. 
Cada paso a lo largo del camino hacia Tus Zonas Erróneas parecía un milagro. Con una frecuencia que me resultaba encantadora, ocurrían hechos extraños y a la vez maravillosos. La persona «adecuada» estaba allí cuando la necesitaba. Hoy estoy convencido de que mi experiencia del perdón, aunque fue emocionalmente agotadora, supuso el inicio de mi transformación.
Significó mi primer encuentro con el poder de mi propia mente para traspasar lo que yo consideraba previamente como las barreras del mundo físico y de mi cuerpo físico. Pablo Picasso dijo en una ocasión: «Cuando trabajo dejo mi cuerpo al otro lado de la puerta, al igual que los musulmanes hacen con sus zapatos antes de entrar en las mezquitas». Esto es lo que hice cuando escribí este libro. Dejé mi cuerpo al otro lado de la puerta. Con ello quiero decir que el mundo de los dolores y las intrusiones se quedó fuera, y que a mis dominios de escritor sólo entró mi mente. En el mundo del pensamiento puro no existen límites. ¿Cuál es el límite de su imaginación? Esta parte de mí constituida por mis pensamientos es energía pura. A medida que voy creando me doy cuenta de que estas palabras e ideas no son sólo para mí, de que yo soy la vía por la que ellas fluyen y de que, cuando me abro, soy libre y dejo mi cuerpo al otro lado de mi puerta como Picasso, entonces formo parte de un proceso creativo que está relacionado con un despertar. 

Extracto del Libro "La fuerza de creer" de Wayne Dyer


miércoles, 4 de junio de 2014

La Fuerza de creer - Wayne Dyer Parte III



Nací en 1940, y me convertí en el benjamín de una familia que ya contaba con dos hijos menores de cuatro años. Mi padre, a quien nunca conocí, nos abandonó cuando yo tenía dos años. Según las historias que han llegado a mis oídos, era un hombre problemático, holgazán y bebedor empedernido, que abusó de mi madre, tuvo sus más y sus menos con la ley y pasó algún tiempo en la cárcel. Mi madre vendía caramelos en una tienda de mala muerte situada en el lado este de Detroit, y los diecisiete dólares semanales que percibía sólo le servían para cubrir los gastos del tranvía y del sueldo de quien nos cuidaba cuando ella se ausentaba. No recibíamos ninguna ayuda de la beneficencia. Pasé buena parte de mis primeros años en hogares adoptivos, que mi madre visitaba cuando le era posible. Todo lo que llegué a saber de mi padre me lo contaron mis dos hermanos. Me imaginaba a una persona violenta y despiadada, a la que ninguno de nosotros le importaba lo más mínimo. Cuanto más sabía de él, más le aborrecía, y cuanto más le aborrecía, más me enfurecía. Finalmente mi cólera se convirtió en curiosidad y empecé a soñar con la posibilidad de conocerle y enfrentarme con él cara a cara. El odio y el deseo de conocer a ese hombre para poder obtener sus respuestas me obsesionaban. En 1949 mi madre se volvió a casar y nos reunió a todos de nuevo. A partir de ese momento ninguno de mis hermanos volvió a mencionar a mi padre, y mis indagaciones siempre se vieron censuradas por una mirada que significaba: «No es un hombre bueno. ¿Porqué te empeñas en descubrir más cosas sobre él?». Pero mi curiosidad y mis pesadillas persistieron. Yo seguía haciendo preguntas, efectuando llamadas telefónicas a parientes que ni siquiera conocía y viajando a ciudades lejanas para charlar con sus ex-esposas sobre él. Como de costumbre, mi búsqueda acababa en frustración.
En 1970 recibí una llamada de un primo al que nunca llegué a conocer, el cual había oído el rumor de que mi padre había fallecido en Nueva Orleans. Pero en ese momento yo no estaba en condiciones de ponerme a investigar sobre el caso. Estaba finalizando mis estudios de doctorado y a punto de trasladarme a Nueva York para aceptar un puesto de profesor adjunto en St. John's University, pasando por un angustioso divorcio y atascado a la hora de escribir. Estaba atrapado a nivel personal (mi divorcio), físico (mi sobrepeso y pésima forma tísica) y espiritual (mi pragmatismo puro, carente de todo pensamiento metafísico). Mis sueños sobre mi padre cobraron fuerza. A veces me despertaba sobresaltado, furioso porque había soñado que daba una paliza a mi padre mientras él me sonreía. Fue entonces cuando llegué al momento crucial de mi vida...
Continúa Parte VI

Extracto del libro "La fuerza de creer"  de Wayne Dyer
                                                   

viernes, 30 de mayo de 2014

La fuerza de creer Wayne Dyer Parte II

Despertar
Usted es un alma acompañada de un cuerpo, en vez de un cuerpo dotado de alma. Es decir, usted no es un ser humano con una experiencia espiritual, sino un ser espiritual con una experiencia humana.
He ilustrado estos principios con ejemplos que forman parte de mi propia trayectoria de transformación personal. Estos principios actúan en el universo incluso mientras usted se halla sentado leyendo estas palabras. Funcionan a pesar de la opinión que usted pueda tener sobre ellos. Es algo comparable a los procesos digestivos y circulatorios que siguen su curso sin contar con su colaboración consciente. El hecho de creer o no creer en estos principios carece de importancia, porque ellos continuarán ejecutando su tarea sin solicitarle su aprobación. Pero si usted se decide en su favor, puede encontrarse viviendo en un estrato totalmente nuevo y disfrutando de una clase de conocimiento superior, un despertar, por llamarle de alguna manera. Su resistencia no le traerá ningún beneficio. Con esta afirmación quiero decir que usted continuará con sus viejas ideas y vivirá según la consabida frase de «Si no lo veo no lo creo». Y trabajará con mucho más ahínco, si cabe, para amasar más dinero. Seguirá considerando las apariencias más importantes que la calidad. Se guiará por las reglas antes que por la ética. Si usted pertenece al grupo de los indecisos, le recomiendo que se mantenga junto a aquello con lo que esté familiarizado. Cuando ya no pueda resistir más inicie su trayectoria de transformación personal, algo así como un «despertar»; estará usted en un viaje sin retorno. Desarrollará un conocimiento tan profundo que llegará a preguntarse cómo pudo haber vivido anteriormente de otro modo. El despertar a la nueva vida comienza a guiarle, y entonces usted sencillamente sabe en su interior que va por buen camino, y ni siquiera es consciente de las protestas de quienes han elegido otra senda. Yo nunca había imaginado que necesitaría un cambio.
No me había trazado ningún plan para modificar mi forma de hacer, ni me había marcado ideales que pudieran mejorar mi vida. Estaba seguro de que había llevado la vida que había deseado. Había obtenido un considerable éxito profesional, y nada parecía faltarme. Sin embargo, he experimentado una gran transformación que ha realzado de un modo especial cada uno de mis días, y que no hubiera creído posible hace unos años...

Continúa parte 3 
                   

Extracto del libro "La fuerza de creer" de Wayne Dyer

martes, 20 de mayo de 2014

" La Fuerza de creer" Wayne Dyer parte I

Usted no puede beberse la palabra agua. La fórmula H2O no puede mantener un barco a flote. La palabra "lluvia" no puede mojarle, debe experimentar el agua o la lluvia para saber lo que esas palabras significan verdaderamente. Las palabras por sí solas le alejan de la experiencia. Y así ocurre con todas las cosas sobre las que escribo en este libro. Las palabras aquí utilizadas pretenden conducirle a la experiencia directa. Si las palabras que empleo le inspiran confianza, es muy probable que usted recoja las ideas que expresan y las convierta en experiencia. Yo creo en estos principios y compruebo que funcionan en todo momento. Ahora me dispongo a compartir mi experiencia con ellos. También ustedes, en su propia vida, ven esencialmente aquello en lo que creen. Por ejemplo, si usted cree firmemente en la escasez, piensa en ella con asiduidad y la convierte en el tema de sus conversaciones, estoy convencido de que acabará viéndola en su vida. Por otro lado, si usted cree en la felicidad y la abundancia, piensa únicamente en ellas, comenta el tema con los demás y actúa en consecuencia, es muy probable que también acabe viéndola.  Los principios sobre los que escribo quizá le exijan abrirse a nuevas ideas. Si usted decide aceptarlas y aplicarlas a su vida, sentirá las marcas dejadas por la apertura en su mente y nunca más volverá a ser el que había sido antes.

La transformación personal viene dada por el conocimiento profundo de que el ser humano representa mucho más que un cuerpo físico, y de que su esencia incluye la capacidad de pensar y sentir, de poseer una conciencia superior y de saber que existe una inteligencia que llena todas las formas del universo. Usted tiene capacidad para encontrar su parte invisible, usar su mente a su antojo y reconocer aquello que conforma su naturaleza humana. Su dimensión humana no se refiere a una forma o un cuerpo, sino a algo mucho más trascendental, guiado por unas fuerzas del universo que están siempre en funcionamiento.

Extracto del libro " La fuerza de creer" de Wayne Dyer

miércoles, 15 de enero de 2014

Premio Traffic Club- Mejor diseño web


Hoy, 14 de enero del 2014, Mi blog "Despertares",  ha recibido el TRAFFIC-CLUB PREMIO 
a la web con mejor diseño. Dicho premio, ha sido traído de la mano de  +josema mera beltran,   autor del blog http://siniestrotecamera37.blogspot.com.es/, el cual recomiendo y me haré fiel seguidor a partir de ahora, como manda la tradición y normas de dicho premio.

El " TRAFFIC-CLUB PREMIO" es un premio virtual que permite a bloggers o administradores webs, valorar el trabajo y esfuerzo de sus compañeros a la hora de diseñar y dar estilo a sus sitios web con la finalidad de ser atractivo para su lectura, dicho premio te ayudará además a ser más conocidos entre el público, a parte por si fuera poco el reconocimiento, debo asistir a este enlace http://siniestrotecamera37.blogspot.com/ donde he de dar mi aviso de que he sido poseedor/a del TRAFFIC-CLUB PREMIO dejándoles un comentario para posteriormente aparecer en su blog oficial, con el resto de sitios premiados en cuanto a los mejores diseños se refiere.

Este premio nace en el 2013, las reglas son bien sencillas:

-DEBES MENCIONAR A LA PERSONA QUE TE CONCEDIÓ EL PREMIO Y A SU BLOG O WEB.
-CONTESTAR A MODO DE ENTREVISTA A 5 PREGUNTAS FORMADAS POR TRAFFIC-CLUB PREMIO.
- OFRECER EL PREMIO A 2 SITIOS WEBS QUE REALMENTE CREAS QUE TIENEN UN BUEN DISEÑO.
-DEBES DE HACERTE FIEL SEGUIDOR DE LA PERSONA QUE TE OFRECE EL PREMIO AL IGUAL QUE ÉL.
-INFORMAR DEL PREMIO A CADA UNO DE LOS NOMINADOS, ( DEJA LA DIRECCIÓN DEL POST PARA QUE SE INFORME Y LO PEGUEN EN SUS SITIOS WEBS).
-PARA NO ROMPER LA CADENA, EVITAR MANDAR EL PREMIO AL BLOG O WEB QUE TE LO ENVIÓ.

Así que procederé con mucho gusto a responder a las preguntas que me formulan TRAFFIC-CLUB PREMIO:

1.- ¿ Porqué decidiste crear tu sitio web?
2.- ¿ Crees que una imagen vale más que mil palabras?
3.- ¿ Qué te llama más la atención a la hora de leer una web, su diseño o el contenido?
4.- ¿ Un sueño inalcanzable para ti sería?.
5.- ¿ Si te gusta el cine, dí cual es tu género favorito?

  1. Me animé a crear este blog, por una necesidad de compartir los textos y los autores que me apasiona leer y que le dieron una respuesta a mis inquietudes, sobre muchas incógnitas relacionadas con la espiritualidad y el despertar de la conciencia.
  2. Si, creo que una buena imágen puede transmitir mucho mas que las palabras. Ya que despierta mi imaginación y me lleva a reflexionar sobre lo que el artista o el fotógrafo quiere contar.
  3. Ambas cosas, creo que van de la mano a la hora de despertar la curiosidad. Ninguna causa el mismo efecto sin la otra. Aunque si me interesa mucho el contenido, puedo prescindir de la imagen... o a la inversa. Para eso está la imaginación. :)
  4. Creo que no hay sueño inalcanzable, las limitaciones se las pone uno, con ayuda de  los miedos. Mi meta es crecer como persona cada día. 
  5. Suspenso, thriller psicológico, terror (pero del bueno)..


Es ahora cuando llega el momento en que tengo que nominar a mis 2 sitios webs favoritos:


1º "Estepona viva"
 http://esteponaviva.blogspot.com.ar/ de +Alfmega marin 

Porque cuenta con muchas secciones y supo diseñarlo con elegancia y muy buen gusto.

2º El segundo premio lo concedo a "Mujer después de los 40"

 http://mujerdespuesdelos40.blogspot.com.es/ de +Cristina Pernas García

 Por tener un diseño, que aunque es sencillo, posee un toque de calidad.. sumado al excelente contenido. 

Bueno pues esto es todo, enhorabuena a los afortunados y deciros que esta cadena no es por supuesto ninguna obligación pero no seré yo quién rompa la tradición, un saludo a todos.